sábado, 30 de noviembre de 2013

Fabula de un país encantado

En un país de fantasía cuyo nombre no puedo mencionar
Sus habitantes vivían con las migajas que el gobierno les solía dar
Un salario mínimo que ahora daba risa en vez de pesar
Y unos impuestos que se inflaban como el IVA y la canasta familiar
En donde su rica tierra petróleo no dejaba de brotar
Y aun así la gasolina su precio subía sin parar
Los políticos hacían alarde de su entrega y benevolencia al gobernar
Pero sus sueldos crecían a través de una gran prima especial
¡Ahora sus vidas estaban en riesgo! con una ley que querían reformar
Pues la salud que ya daba lástima, el presidente la iba a eliminar
De los pobres su derecho no estaba para curar
Y de los ricos era únicamente, o de quienes su médico pudieran pagar
La tutela no sería un recurso, mágicamente la harían quitar
Sin nombrarla en sus leyes ellos con trabas la lograrían frenar
Contentando a los adinerados dueños del sistema en general
Y dejando a los enfermos sin la opción de protestar
Los médicos también sufrirían el duro golpe que les habrían de dar
Pues les bajarían sus sueldos y ya lo mismo no se irían a ganar
Las EPS, culpables de todo este malestar
No desaparecerían, con Salud Mía sólo su nombre les habría de cambiar
Y en este país de maravilla, en donde todo puede pasar
Los ricos consiguen su objetivo al sus cuentas bancarias agrandar
Y los pobres en lo mismo, sin salario, vivienda y bienestar
Esperando que algún salvador del cielo los venga a rescatar
Sin darse cuenta que la solución sólo en sus manos está
Cuando por fin entiendan el valor de en una urna ir a votar. 


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